Las temidas plagas de verano acechan sin miramiento arrasando con todo aquello que pillen por el camino: flores, árboles frutales, etc. El verano ha entrado de lleno casi sin darnos cuenta y las altas temperaturas no solo están causando estragos en nosotros sino también en nuestros parques y jardines. Después de un largo confinamiento han sido muchas las personas que han valorado y cuidado ellos mismos de su jardín, pero no es oro todo lo que reluce.

Las plagas son colonias de organismos animales vegetales que ataca y destruye los cultivos o plantas. Entre los clásicos de plagas veraniegas podemos destacar la mítica oruga procesionaria del pino, el pulgón o clorosis férrica.

Plagas de verano más comunes

La oruga procesionaria del pino

Es cierto que la temporada de esta temida plaga ya pasó en la mayoría de las zonas de interior peninsular, donde las temperaturas son muy elevadas; sin embargo la oruga procesionaria sigue causando estragos en aquellas ciudades donde las temperaturas oscilan entre los 20 o 25ºC. Podemos identificar que estamos ante esta plaga cuando

Las orugas son animales gregarios toda su vida, si bien cuando las temperaturas son excesivamente altas, los individuos abandonan sus hábitos gregarios, pudiendo llegar a morir a temperaturas superiores a los 35 ºC. La temperatura adecuada para el desarrollo de los individuos está entre los 20 a 25 ºC en el interior del bolsón.

Son un problema nada despreciable, ya que su contacto puede producir graves urticarias a personas y mascotas, más aún si hay alergias de por medio. Especialmente problemáticos son para los perros que en ocasiones se acercan demasiado a estos insectos, pudiendo arrastrar algunos pelillos en las patas que al producir la irritación provocan que se laman, induciendo a más picazón, hinchazón y hasta vómitos.

El pulgón

Estos insectos se alimentan de la savia y podemos encontrarlos especialmente en las plantas con flor y arbustos florales, como son los rosales.

  • ¿Cómo podemos reconocer que estamos ante una plaga de pulgón? Se observan diminutos insectos de color oscuro en el reverso de las hojas.
  • ¿Cuáles son los efectos negativos? La planta va perdiendo su color verde habitual y se deforman hasta morir, por eso es fundamental ponerle remedio lo antes posible.

Clorosis férrica

Para resumir se trata de deficiencia o falta de hierro en las plantas. La clorosis férrica es una enfermedad fácilmente reconocible porque las hojas empiezan a perder su color verde para transformarse en amarillo. Para que esto no pase hay que atender distintos factores como suelos alcalinos o arcillosos o la contaminación por CO2.

Como se observa, a la hora de mantener un jardín no basta solo con regarlo. Es muy importante realizar un mantenimiento constante y un control para las plagas de verano antes de que estas cojan el control de nuestro espacio ajardinado. En Branco Bajalica S.L.U trabajamos en diversas áreas para garantizar óptimos resultados, como la poda y mantenimiento de árboles frutales. Además es aconsejable utilizar especies de plantas adecuadas según el tipo de jardín, como las autóctonas, además de vigilar el riego y el abono, ya que tanto la escasez como el exceso de agua puede provocar la aparición de plagas y enfermedades.

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