Podemos decir que la flor del rosal, la rosa, es de las más bellas que existen. Icono del amor, de la elegancia y la belleza características por su textura suave en los pétalos, su tallo de espinas (que ha servido de metáfora en muchas películas) y su color intenso. Además, la rosa se impuso sobre la flor del loto egipcio o el narciso griego. ¿El único inconveniente? Su precio, pues las rosas no son de las flores más baratas que digamos, por eso casi mejor hacernos con nuestro propio rosal en el jardín ahora que ha llegado el otoño, que suele ser el mejor momento para la plantación de los rosales.

En esta estación del año el suelo todavía permanece caliente por los meses de verano y de esta manera los rosales enraízan de forma fácil y rápida en el suelo de nuestro jardín. Eso sí, hay que prepararlos para el frío de los meses siguientes. ¿La mejor forma de hacerlo? Fortaleciéndolos ya que un rosal débil tendrá muy pocas posibilidades de sobrevivir al invierno.

Tipos de rosales recomendados para decorar nuestro jardín

  • Los rosales trepadores. Estos son unos de los tipos más bonitos de rosales y se suelen utilizar para decorar vallas, fachadas, pérgolas o cualquier superficie en altura. La variedad de colores que presentan los rosales pueden dar mucho juego a la hora de embellecer nuestro jardín. Estos pueden alcanzar los veinte metros de alto y su tallo es espinoso y leñoso.
  • Los rosales arbustivos. Esta es un de las elecciones más comunes por los propietarios de jardines o parcelas. Son rosales con plantas de hija caduca y parcialmente caduca, dependiendo del clima y la variedad, que empiezan a florecer en primavera. Necesitan sol para esta floración y una tierra de cultivo rica en materia orgánica y con un buen drenaje

¿Qué pasa con los rosales cuando llega el invierno?

Los rosales entran en reposo, pero esto no quiere decir que obviemos su mantenimiento. Se pueden realizar sencillas tareas de mantenimiento de los rosales para que estos puedan sobrevivir en invierno.

  • Protege la planta de las heladas. Para ello debes proteger la zona del injerto con acolchado. Lo ideal son cortezas de pino u otros árboles, hojas, restos de césped o compost.
  • A medida que las temperaturas van descendiendo, disminuye la frecuencia de riego de los rosales. Si mantenemos la misma frecuencia de riego, menos agua se evaporará por acción de la temperatura y corremos el riesgo de que las raíces de la planta se congelen
  • Realizar tratamientos preventivos de plagas y enfermedades. Los fertilizantes que ayudarán a las rosas durante el invierno deben ser agregados durante las primeras semanas del otoño y debemos asegurarnos de usar fertilizantes 100% orgánicos
  • Deja de podar los rosales a mitad de la estación otoñal. Aunque esta acción debe hacerse los meses previos para estimular el crecimiento de la planta, así este ser vivo entenderá por si mismo que su temporada de hibernación se acerca.

En Bajalica contamos con un equipo de profesionales expertos en mantenimiento de rosales. Ofrecemos un servicio de calidad al mejor precio, así que no dudes en pedir tu presupuesto sin compromiso. Esteremos encantados de ayudarte a poner a punto tu jardín antes de la llega del invierno.

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